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jueves, 15 de diciembre de 2011

Cuando la barriguita les pide comer

 Mi Camilita cumplió 6 meses, a esta edad ya sabe su nombre, ya juega con sus juguetes, ya intenta sentarse y está toda una bebita linda. Aún no le crecen los dientecitos, sin embargo su barriguita ya le pide comer.

Es importante que los bebés lacten los seis primeros meses en forma exclusiva, ya que la leche materna es fundamental para su óptimo desarrollo. A los 6 meses de edad, la alimentación es mixta o complementaria, ya que la alimentación tiene la función de aprendizaje, más que de nutrición, pero la alimentación del bebé seguirá siendo la leche, ya que no hay ningún otro alimento que pueda imitar sus cualidades. La lactancia no sólo beneficia al bebé sino también a nosotras, las madres ya que nos ayuda a que nuestro útero recupere su tamaño normal y así podamos estar regias y volver a tener el cuerpo de siempre. Si me preguntan cuál es mi secreto para estar en forma luego de tener 3 hijos, pues he ahí la respuesta a todos les di (doy de lactar aún a Camila) a parte de mis ejercicios de rutina para mantenerme en forma.

A esta edad pueden empezar a darle al bebé las papillas de manera paulatina ya que como dije antes, el bebé debe primero aprender a comer bien, no se le debe presionar y no hay que preocuparse si no acaba lo que se le preparó ya que recién le estamos formando el hábito alimenticio que lo acompañará toda la vida. La presión para que termine todo el plato que se le preparó podría generarle traumas al bebé y hacer que ya no quiera comer.

En esta etapa podemos darle:(*)


  • Purés de verdura: papá, zanahoria, zapallo.



  • Cereales (precocidos o no) y



  • Purés de frutas: manzana, banana, pera.

  • La fruta puede ser natural o tipo compota, ya que aporta vitaminas, minerales y fibras.

    (*) Esto es una guía o sugerencia cualquier inquietud consúltala con tu pediatra de cabecera.

    Los horarios van a depender de cada madre. No importa si es en la mañana, en la tarde o en su defecto, en la noche. Lo que importa en realidad es que tanto tú como tu bebé se sientan tranquilos y relajados en ese momento y lo puedan disfrutar.

    La segunda comida se incorpora hacia los 8 meses, en un horario opuesto al de la primera. por ejemplo si la primera fue en la cena, la segunda será en la cena o viceversa.

    La primera comida reemplazará la lactancia que el bebé tomaba en ese horario. Lo mismo sucederá con la segunda comida diaria, no hace falta darle pecho después del almuerzo o cena si es que el niño ha comido bien.

    Llegados los 7 meses se le puede dar al bebé flanes o postrecitos caseros que pueden reemplazar la fruta del postre. Se pueden incluír ya las hojas verdes como la espinaca, también podemos incluir el arroz en la dieta del bebé pero tiene que ser tamizado para que no se atragante con los granos. Las carnes rojas como blancas también las podemos incluir y tienen que estar completa y perfectamente cocidas.

    Para finalizar la formación de un buen hábito alimenticio en el bebé dependerá siempre de la madre.

    Travesuras consentidas

    Cuando veo a mis retoños, recuerdo inevitablemente los tiempos en los que era una niña pequeña y me pongo a pensar a cuantos adultos habría puesto yo de cabeza a esa edad. Recuerdo que era muy inquieta, engreìda y consentida, ya que tambièn era la ùnica y a pesar de haber sido criada con primos siempre era yo la que llevaba la posta en las travesuras, ahora los papeles se invierten ya que mis hijos, al menos los dos mayores, hacen competencia a ver quien hace màs travesuras y yo tengo que revestirme de paciencia que es algo que me falta y es ahì cuando recuerdo ami madre y a mi abuela cuando me decìan que era una niña perversa.

    Una de mis travesuras, por así decirlo, la más grande de todas fue, que un dìa familiar me escondí en un cuartito que utilizabamos de depósito en el garaje de la casa y me quede dormida, desaparecí al menos 12 horas y todos estuvieron buscàndome como locos, ya que creìan que me habìa salido y ya no me encontrarìan, yo recuerdo que en medio de todo el loquerío salí como si nada y mi madre me miró con una cara de querer matarme, eso si que nunca lo olvidaré.

    Hace unos meses mi hijos, mi esposo y yo fuimos a comprar a un conocido supermercadoen la época de campaña escolar, estábamos recorriendo la tienda mirando y escogiendo los útiles de mi hijo mayor  y cuando ya teníamos todo listo y estábamos en la caja pagando lo que íbamos a llevar, Luciano se escabulle del coche sin que nadie se diera cuenta y cuando ya nos íbamos casi se me para el corazón; sentí una baja de presión increíble y para ese entonces yo tenía 5 meses de gestación, me quería morir de sólo pensar que no encontraría a mi hijo, hasta ese entonces el más pequeño. Renato y yo nos separamos para buscarlo bien y al final lo encontramos en el patio de comidas gateando y jugando con su carrito de juguete. Fueron en total 20 minutos que mi bebito estuvo perdido; sin embargo para mí fueron como 20 horas de solo pensar todas las desgracias que le pudo haber sucedido en todo ese tiempo.

    Algunos dirán que hay que decirles a los niños que esten al lado de los padres, pero ellos a pesar de enternder las cosas no son lo suficiente maduros como para obedecer lo que se les dice, a lo largo de todo esto he comprobado que ellos aprenden a través de las experiencias; sin embargo hay que cuidarlos siempre y vigilarlos cuando vamos a lugares públicos y sobre todo mantenerlos distraídos con algo para que no se nos escapen, ya que al estar en un lugar nuevo tratan de explorar sin medir las consecuencias.